Cada cliente que entra queda registrado, recibe su bienvenida y su recordatorio sin que tú toques nada. Tú dedicas las horas a atender a tus clientes, no a copiar datos y perseguir tareas.
Nos explicas qué haces cada día a mano: apuntar clientes, mandar correos, recordar citas. En una llamada de 30 minutos lo tenemos claro.
Diseñamos el circuito completo: cuando entra un cliente nuevo, todo lo demás se dispara solo. No tienes que aprender nada nuevo ni cambiar tu forma de trabajar.
Recibes un aviso cuando pasa algo importante y un resumen de todo lo que se ha hecho solo. ¿Quieres cambiar algo? Nos lo dices y lo ajustamos.
Marta apuntaba cada paciente nuevo en una libreta y luego en un Excel, mandaba el WhatsApp de bienvenida cuando se acordaba y los recordatorios de cita a mano, cada noche desde el sofá. Se le escapaban 4 o 5 citas al mes por olvidos y perdía más de una hora al día solo en pasar datos de un sitio a otro.
Con Automatizaciones a medida, cada paciente nuevo queda registrado al instante, recibe su bienvenida en menos de un minuto y su recordatorio 24 horas antes de la cita. Las citas perdidas han bajado de 5 a 1 al mes y Marta ha recuperado unas 6 horas a la semana que ahora dedica a pacientes, no a papeles.
Los interesados escribían por la web y por Instagram a cualquier hora, y el dueño respondía por la noche o dos días después, cuando podía. Para entonces, la mitad ya se había apuntado a otra academia: de unos 30 contactos al mes, cerraba 6 matrículas.
Ahora cada interesado recibe respuesta al momento con la información de su curso y una clase de prueba propuesta; si no contesta, a los 2 días le llega un recordatorio amable, todo solo. De esos mismos 30 contactos al mes salen ahora 11 matrículas, sin contratar a nadie ni estar pegado al móvil.
Conectamos las piezas de tu negocio para que se hablen entre ellas: cuando entra un cliente nuevo, se apunta solo en tu lista, recibe su mensaje de bienvenida y sus recordatorios sin que nadie toque nada. Cada tarea repetitiva que hoy haces a mano la convertimos en un circuito que trabaja por ti las 24 horas, todos los días. Y si algo necesita tu ojo, te avisa al momento para que decidas tú. Todo por 49€/mes.
Un cliente rellena el formulario de tu web un domingo a las 23:00 y el lunes ya tiene su bienvenida enviada, su ficha creada y su recordatorio programado, sin que tú hayas abierto el portátil.
Es la inteligencia que hay detrás de todo tu negocio: aprende tus servicios, tus precios, tus horarios y hasta tu forma de hablar, y responde a tus clientes como lo harías tú. A diferencia de las IA genéricas, esta es tuya: tus datos y los de tus clientes se quedan contigo, no se comparten con nadie. Además da vida al resto de módulos, para que tu chat, tu WhatsApp o tu teléfono respondan con criterio y no con frases enlatadas. Por 79€/mes tienes tu propio cerebro digital.
Un cliente pregunta a las 2 de la madrugada "¿cuánto cuesta una limpieza y cuándo tenéis hueco?" y recibe al instante el precio exacto y los huecos reales de tu agenda, con tu tono de siempre.
No. Lo montamos, lo probamos y lo dejamos funcionando nosotros. Tú sigues trabajando como siempre, solo que con muchas menos tareas encima.
Antes de activar nada lo probamos contigo y le das el visto bueno tú. Y si algún día quieres pausar una automatización, se para al momento con avisarnos.
Se quedan contigo. Tu cerebro de IA es privado, cumple el RGPD y no comparte nada con terceros. Precisamente por eso lo hacemos así y no con una IA genérica.